Ayer recibí la noticia de mi adopción, tenía los días cuarteados en mi recuerdo infantil, pastiche de saber lo que no sabía, de mentir en lo que era cierto, tartaleando estaba día sí y día también. Dijeron que iba con los deberes hechos a todo salón del mundo, hospitales, bibliotecas enormes de campanarios librescos y personas con papeles de arte y ensayo, entraban en mis horas con banderas y sus sábanas inmaculadas para honrar al patriotismo pinturesco.
Yo fuí pequeño, aún lo soy, con la nube marrón lloviendome en la cabeza, en mi particular monzón me quedo quieto y se hacen charcos que voy saltando. digo esto y aquello, memeces sin voz de mando. Mientras salto y salto de barro en piedra, a veces callo, a veces canto.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario