sábado, 7 de noviembre de 2009

Sé que a veces te olvido en la penumbra de los callejones

A media luz del candil de farolas y velas
te olvido en la niebla del vaho con la falda en las caderas,
y los clínexs sangrando en bolsos
madrugan chupando el hielo
rompiendo alientos en las carteras.

Al despieze de los barrios sucios
venden kilos de carne en el mercado
sexo y algodones en sartenes sin fuego.
Tabaco pegado a los labios de esponja
Sujetan el cáncer bolsas de atascos.

Mosquitos bebiendo en tequila frío
cortan las muñecas a navajazos.
Sin tiempo, el aire a la retina llora
adioses que ríen perlas.

No hay comentarios: