sábado, 7 de noviembre de 2009
La frontera del humor
Si dicen que dan el carnet de turista en la frontera que hay entre el humor y el rídiculo, entre el beso y la payasada o el tortazo y la caricia, me dirás cuál es el precio por pasearse en un país extranjero haciendo el tonto por una sonrisa benéfica, y que en cada paso que uno da, despistando el hambre, con su estrés de inodoro y su perfil de guadaña, se aleja con cosquillas en la mirada y su liviana lengua de palabras mágicas dando revés a la desgracia.
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