sábado, 21 de noviembre de 2009

Final

Esperábamos esto,
llegando como el aviador que se estrella,
en el campo descompuesto del metano,
sabíamos que vendrías,
para apagar las bombillas
y quemar la tierrra.

Con tus puñales de dedos
y los mazos de piedra
nos llevabas escrito en la sangre,
como un monstruo en una profecía,
Herido y predicho,
visionario de lo sulfúrico,
en la inyección destructiva
del odio en la paz.

Creyendo que sin formar,
éramos miseria,
con el esqueleto del viento
y la carne helecoidal
escalando en columnas atómicas.
Setas descabellándose
como un infierno del núcleo
contraídas
en la devastación expansiva de la nada.


Albert Gobó "El entierro del siglo XX"

No hay comentarios: