Honorton, subió a su habitación, despasó la cortina y echó un vistazo por el balcón, la calle estaba cada vez más vacía, los gatos correteaban solitarios entre las escaleras de incendio y los coches, aunque pronto cambió la situación, repentinamente empezaron a aparecer hombres y mujeres con maletas, llevaban zapatos marrones y un billete de avión en el bolsillo, salían de las esquinas, las tiendas, los taxis, los paraguas o las sombras, por supuesto todos iban vestidos del revés, bastante desorientados fueron accediendo a sus respectivos hoteles. Allí estaban también Y griega, Delta, Omicron y el resto de letras del alfabeto griego, latino, cirílico, sánscrito y demás lenguas muertas y vivas del planeta. Nadie sabía a ciencia cierta porqué habían acudido a Gibraltar, sólo tenían ganas de tomar té y hablar de un sueño repetido hasta la saciedad. Más tarde subieron a sus habitaciones y empezaron a despasar las cortinas para mirar a la calle.
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sábado, 7 de noviembre de 2009
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