La idea del sometimiento forzoso al gobierno de los otros, es un principio de enfrentamiento dual de voluntades opuestas, en el que desde época temprana, arrancan una serie de motivaciones inconscientes que intentan aflorar con el propósito de ocupar un espacio propio. Esta supuesta expansión de la voluntad, choca con las otras, provocando una alteración de la gobernabilidad, del carácter, la acción o el pensamiento.
Desde pequeños se nos educa en esa confrontación y el supuesto de sometimiento ante la imposición del gobierno del temperamento, que termina en mayor o menor medida por rebelarse contra dicha volición del control. En ese deseo de desequilibrar la balanza del lado individual se asientan los principios de independencias y autorealización personal.
El principio de la gobernabilidad surgiría como el acto continuo a la respuesta de imposición. Aunque parezca un pacto, se trataría más bien de un enfrentamiento, y ante la imposibilidad de victoria, de una rendición con el consenso de la impotencia humana para su desastibilidad.
Albert Gobó
"El entierro del siglo XX"
jueves, 19 de noviembre de 2009
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