El niño globo vuela con prisa por el aire,
tirando de la cuerda,
ligero como el gas,
tocando el claxón de su platillo flotante.
Helicopteros, padres asustados y reporteros,
creen que al niño ya no le gusta la tierra,
que se ha escapado para volar con las nubes,
en su despegue de juegos.
El niño globo se ha hecho un columpio en el cielo,
toboganes y balancines, muelles y areneros.
El niño no quiere bajar,
prefiere que suban todos,
los que le enseñaron a viajar,
por su mundo de sueños.
sábado, 7 de noviembre de 2009
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