Estuve sobre el mantel del humus
esponjoso, siempre caminando.
Comiendo cuchillos con los dientes
limpiando las migas de los amos.
Me guardé linternas, bastones y rellanos,
que al caminar van rompiendo bosques
saliendo de riscos sin brazos
y piedras con bigotes de enanos.
Cantaba a la jacaranda y al ditirambo
un silbido de abejas
con sombrero de bayas y frutas del campo.
Me hice chaleco en la roca.
de cama el pasto,
y aún siento por hoy,
alegramente ir saltando descalzo.
sábado, 7 de noviembre de 2009
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